Sobrevolándo lo abstacto
DM 23 12 21
Islas de Sal y Boa Vista, Cabo Verde, 2011. © Pedro Coll
Un tiempo largo sobrevolando lo abstracto.
Después, sensación africana en este trayecto de casi media hora, circulando en un 4×4
por una carretera salpicada de socavones, más bien una pista cubierta de fino polvo
rojizo que las rachas de viento transforman en nubes espontáneas y efímeras. Ni una
palabra por parte del conductor. Para entablar algo de conversación le pregunto por la
longitud máxima en kilómetros que tiene la isla y no me sabe contestar. Pienso que no
ha entendido la pregunta, no habla inglés ni español y parece que ni portugués, se
maneja con el creole a pesar de que conduce un potente Mitsubishi y hace servicios
para extranjeros y visitantes.
Quizá, en otro momento, cuente algunas cosas más de ese viaje tan cargado de
sensaciones. Siempre las sensaciones. Asimiladas de manera ávida por nuestra mente,
las sensaciones son lo más valioso que esta especialidad viajera nos ofrece a los
fotógrafos. Un patrimonio de valor incalculable que no tributa fiscalmente. No demos
ideas.
De regreso, después de siete días de un encargo comercial puramente alimenticio,
llego al aeropuerto de Lisboa, escala obligada, y me reconozco en el entorno. Atrás ha
quedado la sencillez y el tiempo en suspenso, la vida con otro tipo de presión, el
disfrute de las cosas mínimas, primer mundo, segundo mundo, tercer mundo… Ellos
quieren ser nosotros y nosotros nos recordamos en ellos y sentimos añoranza de
muchas cosas que hemos ido perdiendo. Pero la felicidad no es exclusiva de ninguno
de estos espacios, en apariencia delimitados y estancos, en los que vivimos los unos y
los otros, primer mundo, segundo mundo, tercer mundo… la felicidad está sólo en los
instantes y nuestros instantes no son diferentes a los de ellos, pese a que nos sintamos
a años luz, ilusos que somos.
Para ‘mis cosas’, porque una cosa es lo ‘alimenticio’ y otra lo ‘personal’, en este viaje
he utilizado una cámara de apariencia discreta, look retro y tecnología de última
generación, una pieza tan bella cómo letal, en el buen sentido, claro, aconsejable para
el deambular silencioso en busca de lo que pueda aparecer. El fotógrafo y su síndrome,
siempre escaneando el entorno, obsesionado por encontrar lo que no existe.
Acabo transcribiendo el soneto con el que el profesor y poeta menorquín Joan López
Casasnovas acaba de felicitarme, de felicitarnos a todos, las Navidades. Viene como
anillo al dedo.
No són ni reis ni màgics. D’orient / n’arriban en patera. Duen l’or / d’il·lusió i esperança
en el cor. / També en venen del sud i de ponent,
de tot el món en cerca del seu nord, / que és el seu dret, el repte més urgent / de viure
dignament contra la mort, / de ser com tu i com jo…, la bona gent.
Defora, tot és guerra i fam i gebra. / Dau-los la mà i entrau-los al pesebre / a l’escalf
d’aculliment laboral,
que el salvatge interès del capital / als exclosos condemna a la tenebra. / Llavors, a la
taula, celebrau Nadal!
Joan López Casasnovas, Nadal 2021.
Traducción al castellano:
No son ni reyes ni mágicos. De oriente / llegan en patera. Llevan el oro /de ilusión y
esperanza en el corazón. / También vienen del sur y de poniente,
de todo el mundo en busca de su norte, / que es su derecho, el reto más urgente / de
vivir dignamente contra la muerte, / de ser como tú y como yo…, la buena gente.
Fuera, todo es guerra y hambre y escarcha. / Dales la mano y entra en el pesebre / en
el calor de acogida laboral,
que el salvaje interés del capital /a los excluidos condena a la tiniebla. / Entonces, en la
mesa, ¡celebra la Navidad!
Joan López Casasnovas, Navidad 2021.
https://www.diariodemallorca.es/opinion/2021/12/23/bon-nadal-tothom-60960551.html